“Respetuosa, ecológica y biodinámica:
una vuelta a la viticultura de nuestro bisabuelo”
Marcos Eguren, enólogo
Creemos en la sabiduría de nuestros antepasados, que nos mostraron, desde hace más de un siglo, la importancia de la conexión con la tierra.
Por eso, trabajamos en consonancia con la naturaleza mediante su observación para llegar así a la depuración máxima de lo que ofrece el terroir basándonos en los siguientes principios:
1.
Respetamos el ritmo natural del viñedo. Las fases lunares marcan el momento adecuado para cada labor, reforzando su vínculo con el entorno.
2.
Gestionamos cada parcela de forma eficiente, utilizando recursos propios y favoreciendo su equilibrio y autorregulación natural.
3.
Fomentamos la vida en el suelo y en el entorno, entendiendo el viñedo como un ecosistema vivo en constante interacción.
4.
Mantenemos niveles óptimos de materia orgánica y actividad microbiana mediante compost propio y tratamientos adaptados a cada tipo de “terroir”.
5.
Un viñedo sano nace de un suelo vivo. Por ello, priorizamos métodos naturales que fortalecen la planta frente a plagas y enfermedades.
6.
Buscamos la máxima sanidad y vitalidad del suelo y la planta, para obtener un vino un vino saludable, honesto, genuinamente distintivo.
7.
Trabajamos apegados a la tierra, en diálogo con ella, interpretando su carácter para trasladarlo fielmente al vino.
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